Si usted necesita los servicios de un abogado puede tener dudas sobre diferentes aspectos. Éstas son las 10 preguntas más frecuentes que pueden surgir en el momento de acudir a un abogado.

¿Qué cuestiones debe plantear a su abogado?

Podemos distinguir dos tipos de cuestiones que sería recomendable que planteara antes de contratar a un abogado. Por una parte, antes de acudir a una primera cita con el abogado, sería útil que se informara sobre una serie de cuestiones:
¿Cuál es su especialidad y experiencia profesional?
¿Cuáles son sus honorarios?
¿Qué documentación debe llevar para la primera reunión con el abogado?

Por otra parte, en el primer encuentro con el abogado, sería recomendable que le formulara las siguientes cuestiones:
¿De que forma mantiene informados a sus clientes sobre la marcha del caso?

Una vez expuesto su caso, puede preguntarle sobre si ha tenido casos anteriores similares y cuál fue la resolución de los mismos. Antes que el abogado empiece a trabajar en su caso debe plantearle que estrategia va a seguir para resolver el mismo. Puesto que por ejemplo, en un caso de divorcio, si usted pretende resolver el asunto amigablemente no le interesa que su abogado emplee una estrategia hostil hacia la otra parte.

¿Pueden los abogados fijar libremente sus honorarios?

Los honorarios a percibir por el abogado serán los que libremente haya fijado con su cliente, si bien sometido a las normas deontológicas y de competencia desleal.
Para la fijación de los honorarios, si la partes no pactan expresamente lo contrario, se podrá tener en cuenta los baremos que establezca el colegio de abogados en cuyo ámbito actúe el abogado. Estas reglas de fijación de honorarios se aplicarán de acuerdo a las reglas, usos y costumbres de dicho colegio y se aplicarán supletoriamente a lo convenido por las partes.
De todas formas, es aconsejable disponer de un presupuesto antes de contratar los servicios de un abogado, en el que se detallen las actuaciones que cubre y cuales son los costes de procuradores o notarios si fuere el caso.

¿Qué es la provisión de fondos?

El abogado puede solicitar cantidades de dinero en concepto de fondos a cuenta de gastos previsibles en relación al caso o de sus honorarios. Normalmente cuando alguien contrata los servicios de un abogado se suele entregar una provisión de fondos.
Si el cliente no paga estas cantidades el abogado podrá renunciar al caso o condicionar sus actuaciones, así como a cesar en ellas.

¿Puede un abogado acordar con un cliente que únicamente cobrará un porcentaje de lo que obtengan de la resolución del caso?

Esta práctica se denomina "cuota litis" y está expresamente prohibida por el Estatuto General de la Abogacía española así como por su código deontológico.
Por tanto, cliente y abogado no pueden pactar con anterioridad a la conclusión del caso que el abogado únicamente percibirá un porcentaje de lo que se obtenga a la resolución del mismo.
No se considera "cuota litis" y por tanto está permitido el acuerdo entre abogado y cliente por el que se prevé unos honorarios alternativos que tengan en cuenta el resultado del caso, siempre que se prevea una cantidad que cubra como mínimo los costes del servicio prestado por el abogado en el supuesto que los resultados del caso sean totalmente adversos.

¿Puede un abogado hacer públicas las manifestaciones que le haga un cliente con motivo de un caso?

El artículo 437.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial establece que:
"Los abogados deberán guardar secreto de todos los hechos o noticias de que conozcan por razón de cualquiera de las modalidades de su actuación profesional, no pudiendo ser obligados a declarar sobre los mismos."
Por tanto los abogados no pueden hacer públicos los hechos y manifestaciones de su cliente que tenga conocimiento en el ejercicio de su actividad profesional, además de no poder ser obligado por ninguna autoridad a declarar sobre los mismos.

El Código Deontológico aprobado por el Consejo General de la Abogacía Española, concreta este concepto y establece que quedan comprendidos dentro del secreto profesional las confidencias y propuestas del cliente, las del adversario, las de los compañeros y todos los hechos y documentos de que haya tenido noticia o haya recibido por razón de cualquiera de las modalidades de su actuación profesional.
Además, el abogado no podrá aportar a los tribunales, ni facilitarle a su cliente las cartas, comunicaciones o notas que reciba del abogado de la otra parte, salvo expresa autorización del mismo.
El deber de secreto profesional permanece incluso después de haber cesado en la prestación de los servicios al cliente, sin que estén limitados en el tiempo.

¿Puede un abogado asumir el caso que estaba llevando con anterioridad otro abogado?

El código deontológico aprobado por el Consejo General de la Abogacía Española, establece en su artículo 9.1 que:
"El Abogado no podrá asumir la dirección de un asunto profesional encomendado a otro compañero sin advertir previamente al mismo por escrito o solicitar su venia y, en todo caso, recibir del Letrado sustituido la información necesaria para continuar el asunto, en aras de la seguridad jurídica, de la buena práctica profesional, de una continuidad armónica en la defensa del cliente y de la delimitación de las responsabilidades del sustituto y del sustituido."

Por tanto, el abogado que asuma un caso que anteriormente era llevado por otro abogado deberá comunicárselo a éste con la finalidad de garantizar la buena defensa del cliente y fijar claramente la responsabilidad de uno y otro.
Por tanto, el abogado que asuma un caso que anteriormente era llevado por otro abogado deberá comunicárselo a éste con la finalidad de garantizar la buena defensa del cliente y fijar claramente la responsabilidad de uno y otro.

En caso de ser condenado a costas, ¿qué honorarios percibirá el abogado de la parte contraria?

En caso de que una persona sea condenada a costas, es decir a pagar los gastos del procedimiento, incluyendo los honorarios del abogado de la otra parte, para fijar dichos honorarios se aplicarán los baremos orientadores que cada colegio profesional establece.

¿Cuáles son los requisitos para ejercer la profesión de abogado?

Para el ejercicio de la abogacía es obligatoria la colegiación en un colegio de abogados, salvo en los casos expresamente determinados por la ley o por el Estatuto General de la Abogacía española.

Para poder colegiarse será necesario cumplir los siguientes requisitos:

  • a) Tener nacionalidad española o de algún Estado miembro de la Unión Europea o del acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo de 2 de mayo de 1992, salvo lo dispuesto en tratados o convenios internacionales o dispensa legal.

  • b) Ser mayor de edad y no estar incurso en causa de incapacidad.

  • c) Poseer el título de Licenciado en Derecho o los títulos extranjeros que, conforme a las normas vigentes, sean homologados a aquéllos.

  • d) Satisfacer la cuota de ingreso y demás que tenga establecidas el Colegio.

La incorporación como ejerciente exigirá, además, los siguientes requisitos:
a) Carecer de antecedentes penales que inhabiliten para el ejercicio de la Abogacía.
b) No estar incurso en causa de incompatibilidad o prohibición para el ejercicio de la Abogacía.
c) Por Ley, a tenor de lo establecido en los artículos 36 y 149.1.30 de la Constitución, se podrán establecer fórmulas homologables con el resto de los países de la Unión Europea que garanticen la preparación en el ejercicio de la profesión.
En todo caso estarán exceptuados de dicho régimen los funcionarios al servicio de las Administraciones Públicas, en el ámbito civil o militar, que hayan superado los correspondientes concursos u oposiciones de ingreso, para cuya concurrencia hayan acreditado la licenciatura en derecho y hayan tomado posesión de su cargo, así como quien haya sido con anterioridad abogado ejerciente incorporado en cualquier colegio de abogados de España.
d) Formalizar el ingreso en la Mutualidad General de la Abogacía, Mutualidad de Previsión Social a prima fija o en su caso, en el Régimen de Seguridad Social que corresponda de acuerdo con la legislación vigente.

¿Están los abogados sometidos a algún tipo de código ético o de conducta?

El artículo 1.2 del Estatuto General de la Abogacía española establece que en el ejercicio profesional, el Abogado queda sometido a la normativa legal y estatutaria, al fiel cumplimiento de las normas y usos de la deontología profesional de la Abogacía y al consiguiente régimen disciplinario colegial.
Por su parte, el Código Deontológico aprobado por el Consejo General de la Abogacía Española, establece en su artículo 1.1 que
"El abogado está obligado a respetar los principios éticos y deontológicos de la profesión establecidos en el Código Deontológico aprobado por el Consejo de Colegios de Abogados de Europa (CCBE) el 28 de noviembre de 1998, en el presente Código Deontológico aprobado por el Consejo General de la Abogacía Española, en los que en su caso tuvieren aprobado el Consejo de Colegios de la Autonomía, y los del concreto Colegio al que esté incorporado".

¿Puede un abogado prestar sus servicios únicamente en el territorio donde está colegiado?

El Estatuto General de la Abogacía española establece que todo abogado incorporado a cualquier Colegio de Abogados de España podrá prestar sus servicios profesionales libremente en todo el territorio del Estado, en el resto de los Estados miembros de la Unión Europea y en los demás países, con arreglo a la normativa vigente al respecto. Los Abogados de otros países podrán hacerlo en España conforme a la normativa vigente al efecto.