Contactar con un abogado
671 456 950
elAbogado

No puedo pagar mis impuestos, ¿qué puedo hacer?

Es muy común que, como obligados tributarios, nos veamos en la tesitura de tener que abonar una cantidad importante a Hacienda, Ayuntamientos o cualquier otro organismo de recaudación, y no disponemos de ella en esos momentos, por carecer de medios como consecuencia de una situación económica transitoriamente complicada.

dinero-o-tiempo

Para que sea posible cumplir con el pago, Hacienda facilita en algunos casos la posibilidad de fraccionar en varios importes o bien, aplazar el momento en el que tenemos que abonar. El requisito básico para tener en consideración estas peticiones es que quede suficientemente acreditada esta imposibilidad de pagar.

Estas dos alternativas las solicita el contribuyente, nunca de oficio por el organismo recaudador. Se puede presentar dicha solicitud tanto en periodo voluntario como en periodo ejecutivo, pero una vez que la deuda llegue a fase de embargo y nos notifiquen la correspondiente cédula de apremio, habremos perdido todas las oportunidades de fraccionamiento o aplazamiento voluntario.

Según el periodo en el que se encuentre la deuda tendremos los siguientes plazos:

Deudas que se encuentren en período voluntario de ingreso o de presentación de las correspondientes autoliquidaciones: dentro del plazo fijado para el ingreso en el artículo 62.1, 2 y 3 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, o en la normativa específica.

Si la autoliquidación es presentada de forma extemporánea y queremos que nos aplacen o fraccionen la deuda, deberemos adjuntar en ese mismo momento de la presentación la solicitud.

prestamos.listadog

Para solicitarlo en periodo ejecutivo el único requisito en cuanto al plazo será que aún no se haya llevado a cabo el embargo de bienes del deudor. Este procedimiento se complica más que si lo realizamos en el anteriormente mencionado periodo voluntario, ya que deberemos garantizar frente a la entidad acreedora que efectivamente, contamos con medios suficientes para cumplir en su debido momento con el pago aplazado o fraccionado.

La Agencia Tributaria, tras modificación reciente, derogó este requisito de prestar garantías cuando las deudas sean inferiores a 30.000 euros. En casos distintos, las garantías podrán ser el aval bancario o un certificado de seguro de caución. La necesidad de estas garantías también puede depender del importe que se quiere aplazar.

Es recomendable presentar el mayor numero de documentos posibles a la hora de demostrar que realmente nos encontramos ante dificultades tales que no nos es posible cumplir con nuestra obligación en cuanto al pago. Dichos documentos puede ser, por ejemplo, facturas impagadas.

Si incumplimos con los periodos que el organismo recaudador haya fijado, se derogará la concesión del aplazamiento o fraccionamiento y no será posible volver a solicitarlo.

Si está pensando en optar por esta vía, si sus circunstancias económicas le impiden hacer frente a los pagos, no dude en contactar con un profesional que le asesore sobre los pasos a seguir y sobre la mejor opción para garantizar que el desconocimiento, tan frecuente cuando se trata de relacionarse con Hacienda, no le lleve a tener problemas mas severos.

Últimas publicaciones de Abogados Francisco Diaz