Delitos contra la propiedad intelectual. Un resumen.

La reforma de 2015

La Ley Orgánica 1/2015, por la que se modifica el Código Penal, entró en vigor el 1 de julio de 2015. Esta reforma amplía algunas conductas para incorporarlas al tipo penal, adecuándolo a las nuevas formas de piratería, tan lejanas al simple plagio, o a la reproducción y distribución de una obra sin autorización, que es lo que se protegía anteriormente, en un mundo sin internet.

Esto implica criminalizar algunas conductas nuevas como las “webs de enlaces” o eludir las medidas tecnológicas de protección de contenidos. Implica, para ello, modificar el tenor literal de algunos párrafos, o añadir coletillas para afinar más las definiciones a la hora de perseguir ciertas acciones que, se estima, deben ser penalmente reprochables y una descripción insuficiente pudiera suponer que finalmente no existiese condena.

Así, de la misma manera que el art. 270.1 vio cómo le crecía un “o de cualquier otro modo explote económicamente, en todo o en parte”, para ser más abarcativo que el mero plagio o la mera distribución o comunicación pública, también se especifica que el exigido ánimo de lucro para la comisión del ilícito penal, se amplía hasta un “ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto” pensando, en este caso, en lo que pudiera obtenerse no ya distribuyendo sin permiso sino insertando enlaces o contenidos en una web que obtendría ingresos indirectos gracias a la publicidad.

Por últimola citada reforma aumenta las penas que los delitos contra la Propiedad Intelectual llevan aparejadas, salvo para el caso de la venta ambulante y la distribución ocasional, permitiendo una reducción de la pena si la conducta es marginal y de escasa importancia económica.

En definitiva, más conductas punibles y con mayores penas, salvo el caso residual de los manteros, que tomaremos como una consideración hacia el eslabón más débil de la cadena de la piratería del “top manta”: pena de multa de uno a seis meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a sesenta días (art. 270.4 CP), si bien,  para ello debe atenderse a “las  características del culpable” y “a la reducida cuantía del beneficio económico” pues, de lo contrario, la pena sería de seis meses a dos años.

Introducción

Lo que se protege con la propiedad intelectual son los derechos de carácter personal y los derechos patrimoniales. La ley especial de propiedad intelectual completa los aspectos de los tipos penales, llenando sus vacíos con las  definiciones que contiene, que encontramos en los artículos 270 a 272 del Código Penal.

Esquemáticamente, estos son los delitos

  • El delito de vulneración de los derechos de autor y propiedad intelectual
  • El plagio o copia de obras artísticas de todo tipo (composiciones musicales, textos literarios,  artes plásticas, películas, etc.), obras científicas,  programas de ordenador y de fotografías.

Para que exista delito, deben concurrir los siguientes elementos:

  • Falta de autorización
  • Ánimo de obtener beneficio (se obtenga finalmente o no)
  • Perjuicio a tercero

Después, habrá que estar a lo que se entienda por plagiar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente, facilitar de modo activo y no neutral y todos aquellos conceptos que, mejor o peor definidos (evidentemente, los analógicos lo están mucho mejor, por la abundante jurisprudencia), serán seguramente cuestionados en un juicio en cuanto a si se dan o no en el caso concreto.

Por lo pronto, decir que hay plagio cuando se prescinde del autor poniendo a otro en su lugar. Aquí la obra permanece, resultando atacado el autor.También, cuando  la obra se ve sólo ligeramente modificada, como intento ilegítimo para que, así, figurase a nombre de un segundo autor que, en realidad, no lo es.

 

Tipo básico

El delito analógico

El tipo básico del delito contra la propiedad intelectual está encuadrado en el art. 270.1 del CP, de la forma siguiente:

“Será castigado con la pena de prisión de seis meses a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses el que, con ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto y en perjuicio de terceroreproduzca, plagie, distribuya, comunique públicamente o de cualquier otro modo explote económicamente, en todo o en parte, una obra o prestación literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la autorización de los titulares de los correspondientes derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios”.

El delito contra la propiedad intelectual por Internet

Se amplía expresamente el tipo básico para dar cabida a toda acción que vulnera la propiedad intelectual en Internet, en el punto 2 del  mismo artículo:

“La misma pena se impondrá a quien, en la prestación de servicios de la sociedad de la información, con ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto, y en perjuicio de tercerofacilite de modo activo y no neutral y sin limitarse a un tratamiento meramente técnico, el acceso o la localización en internet de obras o prestaciones objeto de propiedad intelectual sin la autorizaciónde los titulares de los correspondientes derechos o de sus cesionarios, en particularofreciendo listados ordenados y clasificados de enlaces a las obras y contenidosreferidos anteriormente, aunque dichos enlaces hubieran sido facilitados inicialmente por los destinatarios de sus servicios”.

El código penal prevé expresamente que, cuando a través de un portal de acceso a internet se difundan principalmente  contenidos objeto de la propiedad intelectual, se ordenará la interrupción de la prestación e incluso se podrá acordar cualquier medida cautelar que tenga por objeto la protección de los derechos. De existir reiteración, aunque esto es excepcional y si no es desproporcionado, eficiente y eficaz, se podrá ordenar el bloqueo del acceso.

El artículo, en su punto 5,  prevé también toda una serie de actividades tendentes a propiciar la circulación de copias piratas: exportar, importar o almacenar intencionadamente ejemplares de las obras, producciones o ejecuciones, incluyendo copias digitales , sin la referida autorización,  destinadas a ser reproducidas, distribuidas o comunicadas públicamente, facilitar el delito suprimiendo las medidas tecnológicas  incorporadas para proteger de copias ilegales.

El siguiente punto impone una pena de prisión de seis meses a tres años a quien fabrique, importe, ponga en circulación o posea con una finalidad comercial cualquier sistema, aparato o programa de ordenador que permita eludir esas medidas tecnológicas que protegen una obra de copias ilegales.

Tipo agravado

El artículo 271 impone una pena mayor, de prisión de dos a seis años, multa de dieciocho a treinta y seis meses e inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión relacionada con el delito cometido, por un período de dos a cinco años, cuando en la comisión de los delitos anteriores (tanto el que hemos llamado analógico como el digital)  se verifique alguna de las siguientes circunstancias:

– Beneficio (obtenido o que hubiera podido obtenerse) de especial trascendencia económica.
– Especial gravedad según el valor de los objetos producidos ilícitamente, el número de obras ilícitamente puestas a disposición del público  o  los perjuicios ocasionados.
– Pertenencia a una organización dedicada a infringir los derechos de propiedad intelectual.
– Que se utilice a menores de 18 años para cometer estos delitos.

Por último, decir que el artículo 272 hace expresa previsión de la publicación de la sentencia condenatoria “a costa del infractor, en un periódico oficial”. Ha de entenderse que se refiere aquí a aquellos delitos que vulneren el elemento personal de los derechos de propiedad intelectual, con evidente vínculo con el derecho al honor del autor. También se remite a la Ley de Propiedad Intelectual para la responsabilidad civil derivada de estos delitos.

 

 Ignacio Molano Ponce de León

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